miércoles 14 de octubre de 2009

Clelia

Te espiaba como por la base de un trapecio, Reina de las tertulias del lecho. En lo tenue de la habitación contigua lo licuaban todo, lo trasvasaban a otro recinto más bien viscoso. Lo colgaban, lo tensionaban, lo golpeaban. Te lo daban de beber. Intra-venoso. Y vos te retorcías, lo negabas y añorabas, sobre todo añorabas. Y los ojos se te llenaban de pluscuamperfectos. Y las manos se te volaban al patio. Y me miraste justo cuando las manos se te volaban al patio. Y me dijiste lo que nunca. Y me dijiste la pared. Y me dijiste los caracoles que allá juntábamos.

martes 11 de agosto de 2009

La Turcotte

Ella dice que se va y que escriba sobre su ida.

santos colores

Odio fervientemente a las personas que no saben llevar el rojo y el rosa, que los unen en una combinación realmente asquerosa. No, no, no... no me cave en la mente. Como mi amiga de los quince años: remera amarilla, pollera roja, cinto negro. Un asco, realmente vomitivo, me indigna.

sábado 7 de marzo de 2009

Plastilina

Se pasan, simplemente así, mal dobladas, sin ganas, mal leídas. Mal leídas por sobre todo. Se pasan, viejos, eternos, raídos. Se caminan, desclazos, sobre brasas, ardientes brasas.
Me los imagino, radiantes, amantes, blasfemos. Me figuro que deberían de verse bien en bragas. Me los imagino colorearse y doblarse, cuales muñecos de plastilina.

viernes 6 de marzo de 2009

Como una pasajera en tránsito perfecto

(leer rapidito)

Llevarme el todo a ninguna parte y la nada a todos los rincones
Ser bicho, sacar lo salvaje, desprenderme de lo vano, vivir bajo el instinto asesino de los sin fronteras, romper con lo absurdo.
Absurdo gana la batalla a absurdo.
El globo que no flota, la máquina que no domina, el paraíso que nunca llega porque no le interesan los límites espacio-temporales
Viene cuando quiere.
A mí que me importa.
La ventana sin la pre ventana.
Conquistar el mundo desde el dedo
La estrategia de los que no viven.
Tomar el facón y apuñalar lo mundano.
Dejar de ser
Lo que estoy harta de ser.
Mirarme, descubrirme, tirarme desde el noveno.
Los balcones azules que incitan lo puramente asqueroso y divino.
Baba y sudor que se confunden con lo que alguno llamó y definió como corazón, fidelidad o alguna de esas yerbas.
Hay algo que me excede
Algo que no conozco y tampoco quiero.
Quiero no ser, no ser yo o no ser otro
Abandonar la cápsula de carne pura, volar.
Otra vez el miedo de ser
Miedo de ser una, ganas de saltar
Balcones azules.
Un chicle que se pega, que se hace masa
Masa que se leuda, que se hace grande
Me incorpora, me lleva, me rueda.
Bola, bolas, círculos
Círculos cerrados.
Círculo es igual a cuadrado.
Estrecho, ciego, finito.
Me atrapa, me encierra, me saca.
El ser que no es ser.
Y de nuevo...
Tabú
Cárcel
Lisonjera
Maldita hechicera de los malditos demonios.
Como traida de los pelos viene la maldición
La angustia, la solución
Solución?
Lo que sea...
No es
O no quiere serlo
El delirio de creerse ser por la pura convención.
Que lo que me rodea existe.
Aprehendí el blanco porque alguien que estaba muy al pedo quiso definirlo.
Pero si se me da la gana aprehendo fantasma.
Si se me da la gana lo defino
Algún domingo de esos suicidas.
Y si se me da la gana te hago ver un fantasma
Y seguro va a ser más lindo que vos
Que yo
Y seguro que la nueva raza fantasma es mucho más que la nuestra
Y fantasma va a ser tu jefe
Y fantasma va a tener una lista en la votación para presidente
Y fantasma va a lavar tus platos, también.
Vamos a terminar cagando todo.
Fantasma va a sanar tu sed de culpa
Fantasma condenado a cuarenta años de prisión
Entonces, por resolución unánime
Ello, Yo, Súper yo
Decido que no se me da la gana de describirte a fantasma
Describirme a fantasma.

domingo 1 de marzo de 2009

Planeando

Por ejemplo,

nunca viaje en avión.

Tengo muchas menos cosas

con las cuales soñar...

sábado 17 de enero de 2009

A veces no

En la diminutez del espacio entre tu cuerpo suspendido arriba del mío, no hay más que segundos y apenas un poco de aire...
En la inmediatez del momento en que recorro con mi boca tu oído que calla lo que fuimos, no hay más que saliva e insolación, vientos del oeste...
Hoy, que hablaste del odio y de la espera, supe de esa fuerza que nos hace ser y gustarnos con la ferocidad de las palabras que callo para todos.
Antes de que la vejez del no-tiempo marque en nuestras cuerpos su látigo voraz, prefiero preferirte, oponer todo el peso de mi cuerpo a las ansias de la popular de vernos patearla en contra.
Antes de que la diminutez del espacio entre tu cuerpo y el mío se esfume, mis brazos contra tu piel desnuda quiero oprimir.